3 abril, 2025
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La audiencia pública en Arequipa reveló la falta de atención a los problemas fundamentales de los jóvenes y la comunidad educativa.

La reciente audiencia pública de la Municipalidad Provincial de Arequipa fue un intento fallido de involucrar a los jóvenes, ya que las voces de los alcaldes escolares fueron ignoradas por el alcalde provincial, Víctor Hugo Rivera Chávez.

Durante la ronda de preguntas, Daniela Yupanqui, representante de la institución educativa Juana Cervantes de Bolognesi, expuso su frustración al solicitar un comedor que permita a los estudiantes consumir alimentos dignamente durante los recreos, así como su alarma por el alarmante incremento de la delincuencia en torno a su colegio, que opera en doble horario. Sin embargo, sus demandas por una mayor protección fueron solo palabras en el aire.

Por su parte, Jehisson Torres, alcalde escolar de la emblemática institución educativa Manuel Muñoz Najar, junto a su teniente alcalde, arrastraron su desesperanza pidiendo mejoras en el asfalto del pasaje Fernández Dávila. Este espacio se convierte en una peligrosa «piscina» durante las lluvias, impidiendo el acceso a estudiantes y profesores. También alertaron sobre un falso muro, un símbolo más del desinterés hacia la seguridad de la comunidad educativa.

Christopher Obed, alcalde del Colegio de Alto Rendimiento (COAR), sugirió un debate para actualizar la currícula escolar, intentando desesperadamente hacer oír la necesidad de adaptar la educación a la era digital. Esta propuesta, sin embargo, quedó atrapada en un mar de promesas vacías y falta de acción.

El alcalde escolar del Colegio Al Aire Libre también hizo sonar la alarma al demandar un refuerzo en la seguridad por los recientes asaltos que han afectado tanto a docentes como a estudiantes. Su solicitud para la instalación de contenedores para una adecuada gestión de residuos y el apoyo para la donación de juegos tradicionales fueron simplemente olvidos en el panorama municipal.

El alcalde provincial, al más puro estilo político, mencionó que algunos de estos pedidos serían atendidos «más adelante». Al final de la audiencia pública, realizada en el teatro Ateneo, quedó claro que la rendición de cuentas fue solo un espectáculo en donde el gerente municipal, Pablo Salinas Valencia, y el alcalde realizaron un balance superficial de su gestión, dejando más preguntas que respuestas para la comunidad.