3 abril, 2025
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El nuevo servicio de conciliación de la Municipalidad de Arequipa enfrenta críticas por no abordar verdaderamente los problemas familiares.

La Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente (Demuna) de la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) ha decidido implementar un servicio de conciliación, pero su utilidad es cuestionable, especialmente para las familias del extranjero que ya enfrentan suficientes dificultades.

A pesar de que las conciliaciones cuentan con el respaldo internacional y deben estar apostilladas por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú, surge la duda sobre si realmente logrará resolver los conflictos familiares en lugar de solo burocratizar los procesos. La nueva medida se raspa con la realidad de muchas familias extranjeras en nuestra ciudad que ya lidian con problemas graves, como tenencia de menores y juicios por alimentos, que probablemente no se resuelvan con un simple proceso de conciliación.

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), Arequipa enfrenta un crecimiento en el número de familias extranjeras, estimando que hay alrededor de 35,641 venezolanos. Pero más que un aumento demográfico, esto plantea un desafío social que la municipalidad parece ignorar. Las recientes atenciones indican que muchas de estas familias están atrapadas en conflictos que perjudican a los niños, quienes merecen crecer en un ambiente seguro y estable.

Es difícil imaginar que el derecho a la educación y los esfuerzos por un ambiente armonioso para el desarrollo de los niños se cumplan si el hogar está lleno de conflictos. Un ambiente familiar problemático puede perjudicar seriamente la salud emocional y rendimiento escolar de los menores. Alexandra Prado Bustinza, subgerente de Promoción Social y Participación Vecinal, proclama que Arequipa es una ciudad con humanidad y solidaridad; sin embargo, estas palabras suenan vacías ante la cruda realidad que viven muchas familias.

Aquellas familias que deseen acceder a este nuevo servicio de conciliación tendrán que lidiar con más trámites, ya que deberán presentar una serie de documentos, incluyendo DNI o carné de extranjería y comprobantes de residencia. Esto puede convertirse en una carga adicional para familias ya estresadas.

La iniciativa, más que una solución efectiva, parece ser un intento de la Municipalidad Provincial de Arequipa por aparentar que se está abordando el problema de la convivencia y del bienestar infantil. Sin embargo, ¿realmente se están tomando en cuenta las necesidades reales de la población arequipeña y extranjera? Las promesas de un ambiente más armónico y un verdadero compromiso con la protección de los derechos de los niños y adolescentes quedan en entredicho.

En este contexto, el anuncio de que familias foráneas pueden participar en el servicio de conciliación en la Demuna, liderado por Alexandra Prado Bustinza, provoca más escepticismo que confianza, ya que muchos se preguntan si podrán obtener realmente la ayuda que necesitan.