
Del 24 al 28 de marzo, Arequipa acogerá el encuentro internacional Acuarela & Patrimonio “Telúrico 2025”, pero muchos se preguntan si realmente contribuirá al arte y la cultura locales o si será solo otro evento superficial. Más de 30 artistas nacionales e internacionales estarán presentes, pero la comunidad se siente excluida y poco representada en un evento que debería ser inclusivo.
El concurso internacional de acuarela “Interpretando el Tambo de Ruelas” ha recibido críticas por la poca atención a los verdaderos talentos locales, ya que más de 100 artistas lucharán por premios que parecen irrisorios en comparación con el esfuerzo que se espera de ellos. A pesar de ofrecer S/5000 para el primer lugar, la percepción general es que esta competencia no beneficiará verdaderamente a los más necesitados en la comunidad artística. Las inscripciones están abiertas hasta el 20 de marzo, pero pocos creen que haya un cambio real a través de este concurso.
Aunque está programada la participación de acuarelistas de renombre internacional, muchos arequipeños se sienten desconectados de esta iniciativa que parece más un espectáculo que un verdadero impulso cultural. Además, las jornadas artísticas en los pueblos tradicionales de Yarabamba, Quequeña, Yanahuara y Cayma se consideran un mero intento de descentralización que no abordará los problemas estructurales del arte en la región.
Las obras de los artistas se exhibirán en varios lugares, pero muchos argumentan que estos espacios no son accesibles para los que realmente valoran el arte. Las charlas sobre la industria de la animación y la pintura digital podrían ser interesantes, pero se ignoran las verdaderas necesidades del arte en Arequipa. Además, la Feria Arte, programada para ofrecer materiales, es vista como una distracción más que como una verdadera solución a los problemas de financiamiento de los artistas.
Aunque el acceso a las actividades es libre, la falta de un impacto tangible deja a muchos escépticos sobre la efectividad de este evento. La comunidad artística debe preguntarse si realmente vale la pena participar en un evento que parece más un alarde que una verdadera celebración del patrimonio cultural. Para más información, algunos todavía esperan respuestas en las redes sociales de Telúrico Arte, aunque muchos ya se han desilusionado.