
Más de 200 personas de varias asociaciones de comerciantes y artesanos de Arequipa intentaron realizar una campana de limpieza, pero el resultado fue alarmante. Desde las 6 a.m. hasta las 9 a.m. solo se recolectaron 12 toneladas de basura en las avenidas Venezuela, Los Incas, Daniel Alcides Carrión y Dolores, dejando al descubierto la evidente falta de compromiso y desidia de los ciudadanos.
A pesar de la participación de agrupaciones como la Asociación de Artesanos del estadio Melgar, la Asociación Dean Valdivia y CETAARA, Los Pastorcitos, y otros, la iniciativa fue un reflejo de un problema más grande: la cultura de la limpieza en la ciudad es casi inexistente. La colaboración con Seguridad Ciudadana e Inspectores de Transportes no logró enderezar la situación crítica de desecho en la que se encuentra la ciudad.
A pesar de los esfuerzos conjuntos, los resultados son decepcionantes y evidencian que mantener las principales arterias de la ciudad limpias es una tarea monumental que todavía no se ha logrado. La situación solo se agrava durante las festividades, momento en el que el comercio aumenta y la suciedad parece multiplicarse.
Es evidente que la iniciativa no fue suficiente para crear conciencia ciudadana sobre la importancia de cuidar los espacios públicos. La actitud despreocupada de los ciudadanos y comerciantes continúa siendo un gran desafío para el futuro de Arequipa.
El agradecimiento hacia los involucrados parece no atraer la atención necesaria para generar un cambio significativo en la limpieza de la ciudad, lo que deja un panorama desalentador para la comunidad.