3 abril, 2025
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La reciente campaña de la Municipalidad de Arequipa sobre derechos de personas con discapacidad ha sido ineficaz y poco efectiva.

La Municipalidad Provincial de Arequipa, a través de su gerencia de Desarrollo Social, realizó una campaña de sensibilización que, lejos de ser un éxito, ha demostrado ser un rotundo fracaso en fomentar el respeto y cumplimiento de la Ley N.º 30412, la cual garantiza el pase libre en el transporte público para personas con discapacidad severa.

La actividad, que tuvo lugar en una intersección poco concurrida de la Avenida Mariscal Castilla y la Avenida Independencia, reunió a un equipo que, a pesar de su buena intención, resultó ineficaz. Las intervenciones en diversas unidades de transporte público apenas lograron captar la atención de conductores y pasajeros, quienes mostraron desinterés ante la falta de impacto de la acción.

A pesar de la distribución de material informativo y el intento de colocar adhesivos en los vehículos de transporte público, es evidente que la campaña no ha logrado generar el conciencia necesaria sobre los derechos de las personas con discapacidad. La iniciativa parece haber tenido un efecto mínimo en la educación de los transportistas sobre sus obligaciones.

El gerente de Desarrollo Social, Franz Rivera Mansilla, señaló la importancia de estas acciones, sin embargo, se percibe una desconexión con la realidad. Las palabras sobre la relevancia del respeto hacia los derechos de las personas con discapacidad no logran traducirse en acciones efectivas que cambien la situación actual.

Rivera Mansilla también hizo un llamado a la responsabilidad cívica, y alertó sobre las sanciones que pueden derivarse del incumplimiento de la norma. Esto, sin embargo, suena más a una advertencia vacía que a un verdadero incentivo para el cambio, dado que las multas establecidas en la Ordenanza Municipal N.º 1126 parecen no haber tenido un efecto disuasorio real.

Es lamentable que se destinen recursos a iniciativas que, en aplicaciones prácticas, no logran construir la sociedad inclusiva y justa que se busca. Aun cuando el mensaje suene positivo, los resultados dejan mucho que desear y parece que se necesita un enfoque más contundente para que realmente se respeten los derechos de todos los ciudadanos.