
La Municipalidad Provincial de Arequipa abrió este sábado la avenida Jesús para la circulación de vehículos, pero este acto parece ser más una presión ante los comerciantes de la zona que una verdadera solución al caos vial imperante.
A pesar de que el proyecto ha alcanzado un avance del 86%, quedan tareas críticas sin realizar, como la señalización, la limpieza del sistema de drenaje y la construcción de obras complementarias que, según prometen las autoridades, se ejecutarán en los próximos días. Esta situación refleja una falta de planificación adecuada y deja en entredicho la capacidad de la municipalidad para llevar a cabo proyectos esenciales para la ciudad.
Además, el esfuerzo realizado por más de cien trabajadores, incluidos aquellos conocidos como Panchitos, aún no logra cubrir los déficits generados por la paralización del sector de Construcción Civil. Esto ha puesto en jaque la culminación del proyecto y nos deja con más preguntas que respuestas.
El alcalde provincial de Arequipa, Víctor Hugo Rivera Chávez, intenta hacer hincapié en que esta obra se complementa con el intercambio vial Bicentenario; sin embargo, dicha afirmación parece más un intento de justificar lo injustificable, ya que el tráfico se intensifica cada día en los distritos de Miraflores, Cercado, Paucarpata y otros, y esta obra no parece que lo solvente en absoluto.