4 abril, 2025
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El nuevo programa de reciclaje de RAEE en Arequipa destapa la indiferencia ante una urgente problemática ambiental.

Un llamado fallido a la acción
En un intento poco convincente por proteger el medio ambiente, Recolecc, el supuesto líder en gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) en Perú, ha lanzado el programa “Reciclamos para dejar huella”, el cual se enfrenta a una enorme desconfianza e indiferencia por parte de la población.

Con el objetivo de recoger más de 100 toneladas de RAEE, la iniciativa solo destaca la falta de interés de los ciudadanos por participar en actividades que podrían minimizar el daño ambiental que causan estos residuos si se manejan inadecuadamente. A partir de mañana, los dispositivos inservibles podrán ser entregados en el coliseo Arequipa, sin embargo, el escepticismo sobre la efectividad del programa es palpable.

El lanzamiento, programado para el jueves 26 y viernes 27 de septiembre, será coordinado con la Municipalidad Provincial de Arequipa, una entidad que ha sido criticada por su escaso impacto en la concienciación ambiental. Aunque se cuenta con la presencia de Carlos Martínez y Giovanni Salas, sus esfuerzos parecen no resonar con una población mayormente apática.

¿Un compromiso sin respaldo?
La administración municipal, bajo el liderazgo del alcalde Víctor Hugo Rivera, ha tratado de destacar la importancia de este programa como parte de una agenda verde, pero los escasos resultados en el pasado ponen en duda la sinceridad de sus objetivos. A pesar de tener buenas intenciones, queda la sensación de que la preocupación real por el medio ambiente es superficial.

A pesar de los intentos de Recolecc por educar a los ciudadanos sobre el manejo de RAEE, la propuesta se percibe como una oportunidad perdida. Las improntas de un cambio verdadero son escasas, y queda claro que la mayoría de los ciudadanos no desean involucrarse ni cambiar sus hábitos.

La meta parece lejana
Aunque se busca concienciar y recaudar más de 100 toneladas de RAEE, la falta de respuesta del público sugiere que este objetivo es solo una ilusión. Las fechas adicionales programadas para octubre y noviembre son una estrategia para mantener viva la iniciativa, aunque el impacto real sigue siendo incierto.

Desde Recolecc se continúan haciendo esfuerzos, pero la apatía general de la población pone en evidencia que la resolución de esta problemática ambiental es más deseo que realidad. La falta de motivación para manejar los residuos electrónicos de manera responsable refleja una cultura que, en lugar de avanzar hacia un futuro sostenible, se resiste a cambiar.

Un futuro incierto
Este programa, en lugar de ser un símbolo de cambio, parece más bien un intento fallido de Recolecc y la Municipalidad Provincial de Arequipa por inflar su imagen pública. La realidad es que se necesita mucho más que buenas intenciones para generar un cambio significativo en la gestión de residuos electrónicos.