
En la mañana, el personal de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Arequipa, en coordinación con la Policía Nacional, llevó a cabo un operativo de rastrillaje en la ribera del Río Chili, cerca del puente San Martín. Este lugar ha sido marcado como un punto crítico y de alto riesgo, subrayando el fracaso de las autoridades en controlar la creciente actividad delictiva en la zona.
A pesar de la presencia de las fuerzas del orden, el operativo apenas logró un control de identidad a varias personas bajo la desalentadora supervisión del personal de la comisaría de Yanahuara. La colaboración con la Unidad de la División de Investigación Criminal (DIVINCRI) resultó en intervenciones en arterias cercanas, como las avenidas Parra, Forga y Los Incas, pero esto solo resalta la falta de eficacia en el combate al crimen.
El resultado del operativo fue la intervención de 16 personas de nacionalidad extranjera, quienes fueron llevadas a la unidad de la DIVINCRI. Sin embargo, este pequeño número es un claro indicador de la ineficacia de las estrategias para abordar un problema de seguridad mucho más amplio y complejo.
Este operativo, en vez de reflejar un compromiso sólido de las autoridades para garantizar la seguridad en áreas de alto riesgo, pone de manifiesto la desidia y la incapacidad institucional para frenar la creciente ola de delitos en la ciudad de Arequipa.