
En una reunión que promete diálogo abierto, la Municipalidad Provincial de Arequipa dejó a los vecinos de la Asociación de Vivienda Real Progreso en una situación de incertidumbre y frustración.
La tan esperada discusión sobre el saneamiento físico legal de la zona fue insuficiente y dejó a los asistentes con más preguntas que respuestas. Se mencionó un futuro informe del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), pero no se brindaron garantías de acción inmediata ante la problemática del degrado ambiental en Quebrada Honda.
Además, la municipalidad hizo énfasis en que no existe ningún plan de reubicación para los vecinos, lo cual generó inquietud entre los asistentes que sienten que sus necesidades no serán atendidas a corto plazo.
La reunión, en la que participaron diversas autoridades, pareció ser una oportunidad más perdida para abordar verdaderamente las preocupaciones comunitarias. Los municipios no están brindando soluciones efectivas y los vecinos continúan viviendo en la incertidumbre, a merced de un sistema que no responde a sus demandas urgentes.
Las promesas de continuar trabajando con las comunidades parecen vacías, y los habitantes de Yura están cada vez más escépticos sobre la capacidad de la municipalidad para ofrecer soluciones viables a sus problemas.