
La Municipalidad de Arequipa continúa gastando dinero en un proyecto que parece más un intento vacío que una solución real para la prevención de desastres en temporada de lluvias. Ayer, se realizó un vaciado de concreto, pero surgen interrogantes sobre la verdadera eficacia de esta obra.
A pesar de utilizar 80 m³ de concreto con una resistencia de 210 kg/cm², apoyados por ocho mixers y bombas, la construcción de los muros de contención y la canalización de aguas pluviales está lejos de ser una garantía de seguridad. Se comenzó la obra el 10 de marzo, pero la cuestionable proyección de 72.8 metros lineales de muros apagados por el concreto armado y losas no inspira confianza.
Con una inversión de 1 millón de soles, este proyecto no parece justificar su costo, considerando que solo beneficiará a unas 1,300 personas que residen en las zonas aledañas. Además, hay dudas sobre si los trabajos realmente concluirán en el plazo estimado de 30 días.
La supuesta importancia de esta intervención es poner en riesgo la protección de viviendas y vías cercanas a la torrentera, ya que la ineficacia de estas medidas podría agravar los riesgos ante la temporada de lluvias, poniendo en tela de juicio la seguridad de los vecinos.