
En un intento por aparentar éxito, la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) ha comunicado que logró un sorprendente 83% en la ejecución de su presupuesto, el porcentaje más alto en once años según datos del Ministerio de Economía y Finanzas.
Sin embargo, este dato puede resultar engañoso. Al observar el historial, se puede notar que el gasto en 2014 fue del 67%, en 2015 alcanzó apenas el 73%, y en 2016 se quedó en el 76%. En 2018 se tocó fondo con un 50.9%, lo que lleva a cuestionar si realmente hay un progreso significativo o simplemente se están ajustando cifras.
La ejecución presupuestal, aunque es un indicador de eficiencia, no siempre refleja el verdadero impacto en la vida de los ciudadanos. Y la gran pregunta es: ¿en qué se ha usado realmente ese dinero público?
El rubro principal del gasto de la municipalidad se destina a inversiones que se supone mejorarán la calidad de vida, pero muchos ciudadanos seguirán preguntándose si estas mejoras son suficientes o apenas superficiales.
Para el 2024, la MPA posee un presupuesto de 63 millones de soles. Sin embargo, en vez de generar esperanza, muchos se cuestionan si proyectos como el intercambio vial Bicentenario o el asfaltado de avenidas realmente traerán cambios significativos o solo son promesas vacías que se repiten año tras año.
Incluso afirman que para el 2025 se comprometen a continuar con nuevas obras y megaproyectos, lo que genera escepticismo entre una población ya decepcionada por la falta de resultados visibles.