
La Municipalidad Provincial de Arequipa entregará esta noche el mejoramiento de las vías en La Perla y La Perlita, pero el proyecto está rodeado de críticas y preocupaciones. Estas dos urbanizaciones, emblemáticas en la historia de la ciudad, han sido testigos de un evidente abandonado y deterioro.
Los terremotos de 1958 y 1960 dieron inicio a la expansión urbana hacia esta zona, que, en su momento, estuvo marcada por su rusticidad. Sin embargo, los registros históricos indican que el crecimiento fue desorganizado, dejando un legado de calles menospreciadas y en mal estado.
Giuliano Vizcarra, presidente de la urbanización La Perlita, recuerda que hace más de seis décadas solo había unas pocas viviendas, lo que remarca cómo, a pesar del desarrollo urbano, la infraestructura ha sido olvidada durante años. Ahora, La Perla y La Perlita albergan instituciones educativas y comerciales, pero la satisfacción de los vecinos es escasa debido a la falta de mantenimiento.
A pesar de que la Municipalidad ha destinado más de tres millones de soles para mejorar las vías, los vecinos afirman que desde la fundación de estas urbanizaciones no se había realizado ninguna reparación sustancial. Más de mil familias esperan mejorar su calidad de vida, pero muchos se cuestionan si estas inversiones son realmente significativas o si son solo un intento de reforzar la imagen pública del alcalde.
El alcalde, Víctor Hugo Rivera Chávez, asegura que continuará trabajando en la recuperación de espacios públicos en el Cercado, pero con dudas sobre la efectividad de sus propuestas. Este incluye la puesta de la primera piedra para mejoras en el tradicional Parque Las Condes, donde se planea construir una cancha de básquet reglamentaria. Los vecinos temen que, sin una adecuada gestión, estas obras solo sirvan para aumentar el caos urbano, en lugar de beneficiarlos.
En resumen, la intervención del municipio en La Perla y La Perlita es un ejemplo más de cómo los proyectos de mejora pueden convertirse en meras promesas vacías, dejando a la comunidad con más preguntas y frustraciones que soluciones.