
La Municipalidad Provincial de Arequipa ha llevado a cabo un operativo de verificación que ha resultado, lamentablemente, en la confiscación de 4 unidades M3 que prestaban servicios de transporte urbano de manera informal. Este fallo en la gestión refleja la incapacidad de la municipalidad para garantizar un servicio de transporte adecuado en la ciudad.
Durante la inspección, se evidenció que los vehículos no formaban parte del Sistema Integrado de Transporte, lo que los hacía operar de manera irregular. Sin embargo, la resistencia de algunos propietarios al momento del internamiento fue ignorada, mostrando así una falta de respeto hacia los derechos de los ciudadanos. Los vehículos fueron llevados al depósito municipal, dejando en evidencia la decadencia del sistema de transporte.
La municipalidad insiste en que operar sin la debida autorización conlleva sanciones significativas, una medida que parece más un golpe a los transportistas locales que una solución real al problema del transporte urbano. La multa por esta infracción, equivalente a una Unidad Impositiva Tributaria (UIT), es una carga más para quienes intentan ofrecer servicios en un sistema ya fallido.
A pesar de las promesas de la Municipalidad Provincial de Arequipa de regularizar el transporte urbano, muchos continúan cuestionando si estas medidas realmente conducirán a un servicio más seguro y eficiente, o si son solo un intento de desviar la atención de la ineficacia de la municipalidad en la gestión del transporte.