
La Municipalidad Provincial de Arequipa, a través de la subgerencia de Desarrollo Económico y el área de Fiscalización, está llevando a cabo operativos que, lejos de sensibilizar, están creando un clima de inseguridad y malestar entre los comerciantes ambulantes en el Centro Histórico.
Las intervenciones se están realizando en lugares clave como Av. Parra, Calle La Merced, San Juan de Dios, Álvarez Thomas, Mercaderes y Santo Domingo. Sin embargo, esta acción ha llevado a un aumento en la tensión social, ya que los comerciantes se ven obligados a demostrar su situación, mostrando claramente que la mayoría de ellos opera sin los permisos necesarios, lo que genera desconfianza y descontento.
Además, la Ordenanza Municipal Nro. 1363-2025 que regula el uso del espacio público ha sido acogida con desdén por muchos. La municipalidad, en lugar de fomentar la colaboración, está enviando un mensaje de represión y desinterés por las necesidades reales de la población.
La situación se agrava al exhortar a la población a acatar estas normativas, lo que a menudo se traduce en una creciente desconfianza entre ciudadanos y comerciantes, dejando en el aire la pregunta de si realmente se está buscando un mejor orden o simplemente crear un ambiente adverso para quienes intentan ganarse la vida en la calle.