
Más de doscientas familias de la Asociación de Vivienda San Pedro y San Pablo, ubicadas en el distrito de Cerro Colorado, Arequipa, enfrentan una dura realidad al ver que su sueño de tener una casa propia sigue siendo un anhelo distante. Después de más de 16 años de haberse posesionado en terrenos que pertenecen a la empresa de agua potable Sedapar, la incertidumbre persiste.
La situación se complica aún más tras el anuncio de la “buena noticia” por parte del alcalde de Arequipa, Víctor Hugo Rivera, quien mencionó que, a pesar de haber logrado que los terrenos revirtieran al Estado, el futuro de estas familias es incierto. La noticia fue recibida con escepticismo por los residentes, quienes conocen de primera mano las complicaciones del proceso.
El alcalde puntualizó que se requiere un prolongado proceso de diálogo para formalizar la situación de los terrenos, pero esto ha provocado frustración entre las familias, que no ven un avance significativo y tienen dudas sobre si alguna vez se llevará a cabo el proceso de saneamiento físico-legal.
Aún con la sapiencia de que este trámite debe gestionarse ante el área de Asentamientos Humanos de la Municipalidad Provincial de Arequipa, muchas familias se sienten atrapadas en un limbo jurídico, sin acceso a servicios públicos vitales y con la incertidumbre de no poder titular sus predios alguna vez.
Los servicios básicos que deberían estar garantizados, como agua, electricidad y educación, parecen una ilusión, llevando a las familias a preguntarse si el sueño de su propia vivienda alguna vez se convertirá en realidad.