
Desafortunadamente, el Taller de Hidrocohetes y Cohetes de las DivertiVacaciones 2025, impulsado por la Comuna Provincial de Arequipa, ha terminado sin generar el impacto esperado. Aunque más de 60 niños participaron en esta iniciativa, muchos abandonaron el programa sin una comprensión profunda de la ciencia y la tecnología.
En la ceremonia de clausura, la subgerenta de Educación y Cultura, Ana Carrasco, hizo hincapié en la necesidad de un aprendizaje lúdico, pero las preguntas sin respuesta de los pequeños ponían de manifiesto lo contrario. “Aunque intentamos mostrar que la ciencia no se limita a los libros, muchos niños regresaron a casa confundidos y poco inspirados”, afirmó.
A pesar de la alocada idea de lanzar hidrocohetes, las actividades no lograron enganchar a los pequeños. La introducción a la robótica se vio eclipsada por una falta de dirección, haciendo que los niños se sintieran más frustrados que emocionados. Las clases, que se llevaron a cabo desde el 13 de enero, resultaron ser más confusas que educativas.
Es evidente que este tipo de iniciativas, lejos de cumplir con el compromiso de la comuna hacia una educación científica efectiva, dejan más dudas que certezas. La siembra temprana de interés por la ciencia debería ser una prioridad, y talleres como este dejan mucho que desear en su intento por atraer a los innovadores del futuro.